El origen del patchwork
o retacería se remonta
al siglo IX en el Norte de Africa, Persia,
India, Siria, China.
En el Siglo XI se empieza
a trabajar la retacería
(patchwork) en Europa con fines decorativos.
Los cruzados trajeron
el patchwork y su aplicación
desde Palestina donde los sarracenos lo
utilizaban para sus tiendas, banderas, tapices,
ropa de vestir (camisas, chalecos...) y
ropa de cama. Desde entonces hasta la actualidad,
la aplicación y la práctica
del acolchado se utiliza en Europa.
Anterioremente, los Romanos hacian, mediante
este procedimiento, cojines, colchones y
colchas.
Durante el Siglo XIII se realiza en Italia
el acolchado decorativo trapunto
que vino de la India y Turkistán.
Esta misma técnica, aunque trabajada
sólo en color blanco, había
de adoptarse en algunas ciudades castellanas,
especialmente en Toledo, a partir del Siglo
XVI.
En los Siglos XV y XVI la aplicación
del acolchado se utiliza en todo tipo de
articulos y telas y con hilos de oro y plata.
Entre los años 1775 y 1885 la técnicas
llevadas por los colones holandeses e ingleses
a América. Estos utilizaban la Artesania
del Patchwork como labor
popular en sus encuentros y reuniones en
los locales sociales donde las mujeres confeccionaban
colchas, cojines, ropas de adorno y de vestir,
con la técnica del log
cabin y estrellas tradicionales
.
El patchwork (retacería)
continúa siendo una labor
artesana, con una técnica precisa
donde la imaginación hace que la
labor sea amena y muy productiva.
El patchwork pasa por un
período de olvido. Es en el siglo
XX cuando se produce una renovación
en sus técnicas y materiales utilizándose
desde entonces y hasta la fecha toda clase
de telas, hilos y abalorios que podamos
imaginar. |